Parroquia Purísima Concepción
Quart de Poblet - Valencia
Liturgia de las horas

Oficio de Lecturas

SALMODIA

Ant. 1. Sólo el Señor hizo grandes maravillas: es eterna su misericordia.

Salmo 135
HIMNO PASCUA
Alabar a Dios es narrar sus maravillas (Casiano).
I

Dad gracias al Señor porque es bueno:
porque es eterna su misericordia.
 
Dad gracias al Dios de los dioses:
porque es eterna su misericordia.
 
Dad gracias al Señor de los señores:
porque es eterna su misericordia.
 
Sólo él hizo grandes maravillas:
porque es eterna su misericordia.
 
Él hizo sabiamente los cielos:
porque es eterna su misericordia.
 
Él afianzó sobre las aguas la tierra:
porque es eterna su misericordia.
 
Él hizo lumbreras gigantes:
porque es eterna su misericordia.
 
El sol que gobierna el día:
porque es eterna su misericordia.
 
La luna que gobierna la noche:
porque es eterna su misericordia.

Ant. Sólo el Señor hizo grandes maravillas: es eterna su misericordia.

Ant. 2. Con mano poderosa, con brazo extendido, sacó a Israel de Egipto.

II

Él hirió a Egipto en sus primogénitos:
porque es eterna su misericordia.
 
Y sacó a Israel de aquel país:
porque es eterna su misericordia.
 
Con mano poderosa, con brazo extendido:
porque es eterna su misericordia.
 
Él dividió en dos partes el mar Rojo:
porque es eterna su misericordia.
 
Y condujo por en medio a Israel:
porque es eterna su misericordia.
 
Arrojó en el mar Rojo al Faraón:
porque es eterna su misericordia.

Ant. Con mano poderosa, con brazo extendido, sacó a Israel de Egipto.

Ant. 3. Dad gracias al Dios del cielo: él nos libró de nuestros opresores.

III

Guió por el desierto a su pueblo:
porque es eterna su misericordia.
 
Él hirió a reyes famosos:
porque es eterna su misericordia.
 
Dio muerte a reyes poderosos:
porque es eterna su misericordia.
 
A Sijón, rey de los amorreos:
porque es eterna su misericordia.
 
Y a Hog, rey de Basán:
porque es eterna su misericordia.
 
Les dio su tierra en heredad:
porque es eterna su misericordia.
 
En heredad a Israel su siervo:
porque es eterna su misericordia.
 
En nuestra humillación, se acordó de nosotros:
porque es eterna su misericordia.
 
Y nos libró de nuestros opresores:
porque es eterna su misericordia.
 
Él da alimento a todo viviente:
porque es eterna su misericordia.
 
Dad gracias al Dios del cielo:
porque es eterna su misericordia.

Ant. Dad gracias al Dios del cielo: él nos libró de nuestros opresores.

VERSÍCULO

V. Señor, enséñame tus caminos.
R. Instrúyeme en tus sendas.

PRIMERA LECTURA

Del libro del Eclesiástico 47, 12-24
HISTORIA DE LOS ANTEPASADOS: DE SALOMÓN A JEROBOÁN

Por sus méritos le sucedió a David un hijo prudente que vivió en paz: Salomón, rey en tiempos tranquilos porque Dios pacificó sus fronteras; construyó un templo en su honor y fundó un santuario perpetuo.
¡Qué sabio eras en tu juventud, rebosando doctrina como el Nilo! Tu saber llenaba la tierra, cubriéndola con cánticos sublimes; tu fama llegaba hasta las costas, que deseaban escucharte. De tus cantos, proverbios, enigmas y sentencias los pueblos quedaban pasmados; te llamaban con el nombre glorioso con que llaman a Israel.
Pero reuniste oro como hierro y acumulabas plata como plomo; te entregaste a las mujeres, dándoles poder sobre tu cuerpo, echaste una mancha en tu honor e infamia sobre tu lecho, induciendo la ira sobre tus descendientes y desgracias sobre tu tálamo. Pues el pueblo se escindió en dos partes con la usurpación del reino de Efraín.
Pero Dios no retiró su lealtad ni permitió que fallaran sus promesas; no aniquila la prole de sus escogidos ni destruye la estirpe de sus amigos, sino que dejó un resto a Jacob, y a David una raíz de su linaje. Salomón descansó con sus padres y dejó por sucesor a uno de sus hijos: Roboán, rico en locura y falto de juicio, que con su política hizo amotinarse al pueblo. Surgió uno -no se pronuncie su nombre- que pecó e hizo pecar a Israel: Jeroboán; hijo de Nabat; fue un escándalo para Efraín, que lo condujo al destierro; enorme fue su pecado, se entregó a toda maldad. Toda clase de maldades frecuentaron, hasta que vino sobre ellos el castigo.

RESPONSORIO Ez 37, 21. 22. 23. 24; Jn 10, 16

V. Voy a congregar a los israelitas, y no volverán a ser, dos naciones ni volverán a contaminarse con sus ídolos; 
R. Ellos serán mi pueblo y tendrán todos ellos un único pastor.
V. Tengo otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y habrá un solo rebaño, un solo pastor.
R. Ellos serán mi pueblo y tendrán todos ellos un único pastor.